La clasificación de una presa exige analizar las consecuencias potenciales que podrían derivarse de su rotura o funcionamiento incorrecto. Para ello, no basta con delimitar la extensión de una posible inundación: es necesario conocer cómo se propagaría el agua, qué condiciones hidráulicas se producirían y qué elementos podrían resultar afectados.
En este caso práctico, GDL Solutions aplicó herramientas topográficas, cartográficas y de modelización hidráulica bidimensional para fundamentar una propuesta de clasificación de la presa de La Atalaya, situada en Agulo, La Gomera.



Imágenes de la Presa de La Atalaya (La Gomera) de autoría propia.
El reto técnico: caracterizar antes de modelizar
La Atalaya es una presa de gravedad de hormigón situada en el barranco de Las Rosas. Tiene 11,90 metros de altura, una coronación de 37 metros y un volumen a cota de coronación de 10.830,56 m³.
El primer paso del estudio consistió en representar las características actuales de la presa, el vaso y el territorio aguas abajo. Esta fase es esencial porque la geometría condiciona la dirección del flujo, los calados, las velocidades y los tiempos de propagación.
Para construir el modelo se integraron distintas fuentes:
- Levantamiento topográfico.
- Datos LiDAR.
- Modelo Digital del Terreno MDT02 del CNIG.
- Ortofotografía.
- Cartografía territorial.
La combinación de estas fuentes permitió generar el modelo geométrico del embalse y del cauce por el que se propagaría la onda.

Infografía visual de la Presa de La Atalaya (La Gomera) de autoría propia.
Modelización hidráulica y criterios de evaluación
A partir de la geometría obtenida se construyó un modelo hidráulico bidimensional para simular el escenario de rotura y seguir la propagación de la onda hasta la desembocadura del barranco.
La simulación permitió obtener:
- Extensión de la inundación.
- Calados y velocidades máximas.
- Producto del calado por la velocidad.
- Tiempos de llegada.
- Elementos potencialmente afectados.

Infografía visual del Modelo geométrico del embalse y el cauce de la Presa de La Atalaya (La Gomera) de autoría propia.
En el escenario analizado se adoptó una brecha trapezial con un tiempo de formación de 10 minutos. La resolución del modelo se adaptó al territorio, empleando un mayor detalle en las zonas críticas.
Los resultados se contrastaron con tres umbrales para identificar condiciones de afección grave:
- Calado superior a 1 metro:
h > 1 m; - Velocidad superior a 1 m/s:
v > 1 m/s; - Producto
h × vsuperior a 0,5 m²/s.
La superación de cualquiera de ellos puede resultar determinante. Por eso, una evaluación basada únicamente en la profundidad del agua podría infravalorar determinadas afecciones.

Imágenes del proceso de Calado de la Presa de La Atalaya (La Gomera) de autoría propia.
La velocidad como resultado determinante
El análisis territorial identificó un elemento potencialmente afectado en el tramo final del barranco: la ermita de San Marcos, localizada aproximadamente a 2,11 kilómetros de la presa.
En este punto, el modelo obtuvo:
- 0,5 m de calado máximo;
- 2 m/s de velocidad máxima;
- 5 minutos de tiempo de llegada.
Aunque el calado no superaba el umbral de un metro, la velocidad duplicaba el valor de 1 m/s utilizado para identificar una afección grave. Por tanto, la velocidad fue el criterio hidráulico determinante.
Este resultado muestra el valor de la modelización 2D: permite conocer no solo hasta dónde puede llegar el agua, sino también con qué intensidad y en cuánto tiempo.

Imagen de la ermita de San Marcos situada aguas abajo de la Presa de La Atalaya (La Gomera) de autoría propia.
De los resultados a la propuesta de clasificación
Después de determinar la gravedad hidráulica, se evaluó la relevancia de las consecuencias potenciales.
El estudio identificó una única afección sobre elementos medioambientales, histórico-artísticos o culturales, correspondiente a un elemento catalogado en el ámbito municipal. Esta valoración condujo a una propuesta de clasificación como:
Pequeña presa de categoría C
La propuesta fue el resultado de integrar la caracterización geométrica, la modelización hidráulica, los umbrales aplicables y el análisis territorial.
No se trata, por tanto, de asignar una categoría exclusivamente por las dimensiones de la presa o por la superficie inundada. La clasificación exige interpretar conjuntamente la peligrosidad hidráulica y la importancia de los elementos expuestos.
De los datos a la decisión técnica
La modelización hidráulica transforma un escenario potencial de rotura en información cuantificable y cartografiable. Esto permite fundamentar la clasificación, identificar elementos vulnerables y aportar una base técnica para la gestión segura de la infraestructura.
En GDL Solutions integramos topografía, LiDAR, análisis territorial y modelización hidráulica 2D para elaborar propuestas de clasificación rigurosas, trazables y ajustadas a la normativa.
Apoyamos a administraciones y titulares en la caracterización, clasificación y gestión técnica de presas y balsas.
Contacto: info@gdlsolutions.es



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